lunes 15 de junio de 2009

Capítulo 6: La historia de los enviados

Todos en la sala estaban boquiabiertos ninguno, salvo Emilio, esperaban esa respuesta. Salvador se sentó en una silla libre que había cerca de él y comenzó a explicarles:

-Al momento en que se dieron cuenta de que esto había sucedido me llamaron. Esperábamos que Lucifer hiciera algo así pero no tan pronto y menos de una manera tan brusca. Por lo que podemos ver parece que esta chica debe atraer la atención del mundo entero hacia ella para llevar a la humanidad hacia su propia perdición, según nuestras suposiciones para ello se aprovechará de los sentimientos más negativos de los humanos como el miedo, el egoísmo o la avaricia.
-Pero… ¿Ustedes no pueden hacer nada?-Preguntó la señora Gloria y en su voz se sintió un leve temor.
-No podemos hacer algo demasiado directo. El interferir de forma abrupta y a gran escala va en contra del libre albedrío que Dios otorgó a los humanos. El cual es considerado uno de los regalos más sagrados que poseen y por tal no puede ser tocado.
-Se te ve agitado ¿que fue lo que te pasó?-Inquirió Emilio, llevaba esa duda encima desde que Salvador apareció en esas inusuales condiciones.
-Allí arriba se armó un tremendo alboroto, habían muchas propuestas una era que yo vaya y la encare directamente, otra que se adelante el día del juicio, pero en si no nos podíamos poner de acuerdo. Finalmente se decidió que por el momento dejemos que Carla actué como le plazca, y que sea el propio corazón de cada humano el cual decida si cree en ella o no.

Hubo un silencio en el cual todos los presenten comenzaron a sacar en su mente sus propias conclusiones. El dejar a una enviada de Lucifer libre de esa forma era algo escalofriante para todos. Las consecuencias podrían ser terribles si es que las cosas se salen de las manos. Finalmente el silencio fue roto por Karen que se animó a preguntarle a Salvador:

-Esta chica… Carla. Es un ¿ángel caído o algo así?
-No…-Tomo un poco de aire antes de hablar, pues sabía que la explicación de la naturaleza de esta chica los iba a impactar nuevamente-Esta chica vivió hace poco mas de 200 años. Nació en México y murió en Wisconsin a la edad de 23 años. En vida fue muy ambiciosa… demasiado ambiciosa, siempre obtenía lo que quería a costa de cualquier precio. A los 15 años hizo un pacto con Lucifer para que este le de riquezas y poder durante toda su vida. Por tal motivo los siguientes años que vivió tuvo cuanto quiso dinero, amantes, atención, etc. Aunque para ella nada parecía ser suficiente siempre quería mas y si había alguien en su camino no dudaba en asesinarlo o mandarlo asesinar para obtener lo que quisiera, no se detuvo… ni ante por su propia Hermana.-Al decir esto todos se sobresaltaron, Karen y Beatriz se pusieron las manos en la boca de la impresión que habían recibido.- Al morir y llegar al juzgado divino, nada pudieron hacer por ella pues su alma ya le pertenecía a Satanás desde hacia 8 años. Fue enviada directamente al infierno.
>Nosotros no sabemos que sucede exactamente ahí dentro, pero de todas maneras, algunos miembros del juzgado mostraron desconfianza y dijeron que esto no sería lo último que veríamos de ella. Cuando se me estuvo instruyendo para ser el enviado de Dios se me habló un poco de ella ya que era considerada (entre otros) como un ser de cuidado para todos nosotros. Cuando la vi en la televisión me di cuenta que los temores iniciales sobre ella no eran una simple desconfianza, de verdad el mismo ángel caído la ha regresado al mundo humano para que sea su emisaria y lleve a la raza humana a la época mas oscura de su historia.

Tal y como lo esperaba Salvador sus cinco oyentes estaban paralizados, no sabían que decir o como reaccionar ante esta situación. Todo esto comenzaba a parecerse cada vez más a un juego de ajedrez entre Dios y Lucifer donde las almas de los humanos ocupaban el lugar de los premios. Finalmente Emilio tomó la palabra:

-¿Y tu? ¿Fuiste todo lo contrario me imagino?
-No…-Salvador no esperaba tener que tocar este tema tan pronto, pero ya que había hablado sobre Carla no sería justo que no hablara de él también.- Yo viví hace cerca de 100 años en España y fui… un asesino.- Todos se quedaron estupefactos, ninguno esperaba esta respuesta, la señora Gloria trato de decir algo pero el hombre continuó con su relato.- Realmente no se exactamente como fue mi vida ya que borraron mis recuerdos como parte del castigo que tendría. Según se me dijo poco antes de morir me arrepentí profundamente por lo que hice y dedique lo que me quedaba de vida a tratar de enmendar mis pecados. Es por ello que se me condeno a estar durante muchos años estudiando y aprendiendo acerca de cómo desempeñarme correctamente como un enviado de Dios. Realmente fue algo agobiante tenia que leer y leer cada día, prácticamente sin descanso, sobre todas las religiones que ha habido en la historia y como estas se han relacionado con Dios, entre otros temas como el de los avances tecnológicos según iban saliendo y el de las personas importantes que he de conocer.
>Así que como podrán deducir el que yo esté aquí no es un premio por haber tenido una vida ejemplar ayudando a cuanto necesitado se cruzó en mi camino. Esto es un castigo por haberle hecho daño a muchas personas por mi paso por la tierra.-Finalizó y se pudo percibir un poco de tristeza en sus últimas palabras.

El ambiente estaba muy tenso, la información que acaban de recibir por parte de Salvador los había dejado perplejos. La persona en la que habían depositado toda su confianza no había sido más que un vulgar asesino. Finalmente el silencio fue roto por Emilio:

-Vaya… Salvador no nos esperábamos eso. Pero si Dios finalmente te decidió enviar con esta misión, debes de ser ahora una persona en la cual podamos confiar.- Añadió tranquilamente, sabia que debía de decir algo que calmen un poco la situación.
-Si ¡así es!- Dijo Karen con mucha seguridad.- Dios no pudo enviar a alguien en el cual el no confiara, tu de verdad debes de poder realizar la misión que se te ha encomendado.
-Muchas gracias, por sus palabras Emilio… Karen.- Respondió conmovido Salvador.
-Creo que ya es hora de que nos vayamos a casa ¿no lo crees?- Comento Emilio, mientras se ponía de pie.-
-Si tienes razón, mañana tenemos mucho por hacer.

Todos se pusieron de pie y se despidieron. Había sido un día increíble, entre más conocían acerca del mundo que estaba más allá de la muerte, más se sorprendían. Mientras comenzaba a anochecer Salvador y Emilio caminaban lentamente hacia su casa, este último le preguntó a su compañero:

-¿Nos espera una batalla apocalíptica entre el bien y el mal o algo así?
-Si, y no tienes idea de en que magnitud.

domingo 31 de mayo de 2009

Capítulo 5: Los milagros de ella.

Es el 14 de Marzo del año 2012 y Wisconsin esta mas sobresaltado que nunca en su historia, la razón es por que en este estado americano ha aparecido una chica que hace prodigios, una mujer para la cual la palabra imposible no parece existir. Esta chica ha logrado curar enfermedades como el sida o cáncer en un abrir y cerrar de ojos, ha hecho que enfermos que habían estado años en coma despierten con el solo hecho de escuchar su voz. Esta mujer que se ha proclamado a si misma como la única y verdadera enviada de Dios se llama Carla Munaylla.

Los medios de todo el mundo están cubriendo este evento, y la opinión mundial esta dividida mientras que algunos creen que se trata de verdad de la última enviada de Dios, otros la toman como si fuera el mismo diablo que ha venido a engañarlos, por otro lado hay quienes han asegurado que solo se trata de un engaño por parte de los Estados Unidos para embaucar al mundo entero y finalmente están los que toman esta situación como un presagio del fin de los tiempos.

A mitad del día el capitolio de Madison esta atiborrado a más no poder de gente, entre ellos reporteros de casi todas las cadenas internacionales, en el centro del lugar Carla acaba de curar paralíticos, ciegos, sordos y a varias personas enfermas más. Como acto final ha logrado convertir un tanque entero de agua en un fino y delicioso vino que fue repartido entre los presentes, emulando un milagro realizado por Jesucristo 2000 años atrás. A pesar de que parecía que no iba a alcanzar para todos los asistentes no solo todos llegaron a probarlo sino que incluso sobro para llenar 48 botellas. Al terminar esta demostración la hermosa joven habló a las personas con ayuda de un micrófono y potentes parlantes situados por todo el lugar:

-Amigos míos, siéntanse orgullosos y afortunados. Dios los ha elegido por encima de las demás personas para ser un pueblo sobre el cual el depositara sus bendiciones. Yo que he venido en su nombre soy la prueba de ello. Ustedes que son un pueblo fundado bajo la idea de que creen en Dios han de demostrar que aun mantienen esa creencia mediante actos de alabanza y agradecimiento a su él.

Su voz era preciosa y encantadora, la gente daba gritos de alegría cuando ella terminó de hablar, aplaudía y clamaba su nombre con gran emoción, todos se sentían maravillados de tener a un ser como ella tan cerca. Estas demostraciones de afecto se silenciaron cuando vieron un helicóptero posarse en la parte superior del capitolio. Carla lo vio y supo de inmediato de quien se trataba al ver un águila dibujada en una puerta, era el presidente de los Estados Unidos de Norteamérica. Rápidamente se dirigió de nuevo a la gente y les dijo.

-He de reunirme con su gobernante para conversar acerca de temas referentes al futuro de la sociedad. Por favor a los que han recibido un milagro por parte mía he de pedirles que enciendan una vela dorada en mi nombre como agradecimiento, muchas gracias por haber venido hasta aquí a ver a la única y verdadera enviada de Dios en nuestros tiempos.

Diciendo esto Salió corriendo hacia atrás rumbo a las escaleras que la llevarían a la parte superior del capitolio donde estaba el helicóptero presidencial. El actual mandatario era el abogado James Burt, tenia 54 años, tez clara, ojos azules y cabello negro con indicios de canas en el. Se había acostumbrado a estar siempre al tanto de todo lo que pasaba desde que inició su gobierno, este evento lo tomó totalmente desprevenido y tenía que dirigirse de inmediato al lugar de los hechos para averiguar que era lo que estaba pasando. Había cancelado importantes citas con otras personas por dirigirse al encuentro de esta supuesta enviada de Dios, ya que no podía mantenerse al margen de la situación si su pueblo había sido alborotado de esa manera.

La puerta del Helicóptero se abrió y el presidente James bajó de él, se acomodó el traje y empezó a caminar hacia una puerta que daba a las escaleras. Sus guardaespaldas bajaron detrás de él y caminaron a su lado. El grupo no había avanzado mucho cuando ante ellos apareció la razón por la cual estaban allí. Carla Munaylla entró en escena por la misma puerta a la que ellos se dirigían y se comenzó a acercar a ellos. La máxima autoridad americana se quedo impresionado al verla y le dijo:

-Eres más hermosa en persona que en televisión.
-Muchas gracias, presidente. Usted también se ve bien. Solo que algo desarreglado.
-Es natural, cuando me enteré de lo que estaba sucediendo en este capitolio salí lo mas rápido que pude. Me imagino que comprenderás que no puedo dejar que sigas haciendo lo que estas haciendo si no estoy seguro que no eres una farsante.
-Si lo se. Siempre ha querido usted estar seguro de todo como cuando solo tenia 17 años y le preguntó a su madre 4 veces si de verdad habían atrapado al lunático que quiso matarlo, ya que tenia mucho miedo debido a que ese orate le dio el susto de su vida cuando se cruzó con usted.
-¿Cómo has sabido eso?- El presidente estaba impresionado. Ese episodio de su juventud era algo que solo lo sabían el y su madre.
-¿Cómo cree que lo supe?- respondió sonriendo la chica.-Creo que podríamos ir a un lugar mas tranquilo ¿verdad? Siento que los reporteros vienen hacia acá y no creo que a usted le guste que comente cosas como el gasto en nuevos vehículos para los congresistas con dinero que se supone debía ser usado en investigación de un nuevo tratamiento para el cáncer, que usted mismo aprobó la semana pasada.
-De… de acuerdo, Vamos.-El presidente comenzó a asustarse de la persona que tenia en frente suyo, no sabia que pensar pero ya no creía que se tratara solo de una simple charlatana.

Todos subieron al helicóptero el cual despegó inmediatamente después de cerrada la puerta. Segundos después entraron reporteros corriendo por la misma puerta por donde había entrado Carla y solo se limitaron a filmar y tomar fotos del helicóptero alejándose.

Minutos después, James y carla se encontraban a solas en la oficina presidencial sentados uno frente al otro con una pequeña mesa entre ellos. Se había dado órdenes muy estrictas de que nadie se acercara debido a que el mandatario tenía temor que a la chica se le escape otro detalle que ponga en peligro su reputación. Fue ella quien dijo la primera palabra:

-Se le ve nervioso.
-No todos los días alguien como tu se presenta. ¿Dime de verdad eres quien dices ser? o ¿simplemente has sido enviada por algún enemigo para crear un caos en nuestro país?
-De verdad que tiene la conciencia sucia.-Dijo Carla de forma burlona, lo que hizo que el presidente se pusiera aun más nervioso- ¿Me podría traer un pedazo de carbón que usa para encender la chimenea por favor?

El presidente no tenía idea de por que se le hacía un pedido tan extraño y además detestaba que le hicieran hacer algo así, se había acostumbrado a dar el las ordenes. Pero prefirió hacer lo que se le pedía sin decir palabra alguna ya que no se sentía en una postura ventajosa. Tomo un pedazo de carbón de la bolsa junto a la chimenea y se lo puso a la joven la mano. Esta lo puso entre sus dos manos cubriéndolo por completo, mientras decía:

-Por lo general esto toma millones de años.

Abrió las manos y dejo caer un hermoso diamante en la mesa. El presidente se asombró de tal manera que casi pierde el equilibrio. Observó la hermosa joya que estaba en frente suyo mientras que en su mente trataba de generar una explicación que lo tranquilice pero no encontraba ninguna, luego observó a la chica que se mantenía tranquilamente sentada, la cual le devolvió la mirada diciéndole:

-Creo que esto debería ser suficiente. También puedo hacer llover fuego si gusta. ¿Ha oído la historia del obstinado faraón egipcio que le negó a Moisés la liberación de su pueblo?
-¡Sí, si la conozco! Por favor no hagas eso. Te creo… dime que deseas de mi… de nuestro país.
-Muy bien.-Respondió la chica, el presidente notó una pizca de malicia en sus palabras.

Mientras tanto en Perú Emilio veía las noticias del mundo junto a la familia de Karen en la sala de la casa de esta y exclamó con enfado.

-¡Una vela dorada en su nombre! ¿El suyo? ¿Pero quien se ha creído esta chica que es?
-¿Podría ser que Dios envío a otra persona para remplazar a Salvador? Digo, el iba algo lento en cambio mira todo lo que esta chica ha hecho-Intervino Beatriz.
-¡No! Salvador me dijo que no se podía hacer eso por que es intervenir demasiado con el plan de Dios.-Respondió cortante el joven.
-¿Entonces?... ¿Como explicas a esta chica?- Preguntó el señor Martín de forma más calmada que los otros dos.
-Yo creo que…

Antes que Emilio terminara de hablar un gran resplandor cegador apareció en medio de la sala y todos se vieron forzados a cerrar los ojos. Una vez que los abrieron vieron a Salvador en medio de ellos. Estaba despeinado con el traje muy desordenado como si hubiera estado discutiendo un buen rato. Observó a su amigo y le dijo respirando agitado:

-Tenemos problemas, a esta chica no la hemos enviado nosotros.
-¿Entonces quien?- inquirió la señora Gloria muy asustada.
-Lucifer.-Respondió el verdadero enviado.
-Tal y como lo pensé.-Dijo Emilio.

jueves 28 de mayo de 2009

Capítulo 4: La otra enviada

La habitación estaba en silencio absoluto. Tres de las seis personas que en ella se encontraban habían recibido la impresión mas grande que habían tenido en su vida y las marcaría por el resto de ellas. Finalmente Salvador habló:

-Tu lo has dicho mujer, por que así es como se te lo ha confiado desde el juzgado divino.
-Así es. -respondió ella con una sonrisa y aun con lágrimas bajándole por las mejillas.-
-¿Juzgado divino? ¿Qué es eso Salvador?- Preguntó Emilio.-
-Es el lugar a donde vas a rendir cuentas de tus acciones en vida una vez que has abandonado este mundo.-Respondió el. Luego volviéndose a la señora Gloria le preguntó.-Dime ¿Qué fue lo que te han…
-Que… ¿QUE DEMONIOS ESTA PASANDO AQUÍ?- Gritó el señor Martín. Estaba muy asustado, nunca en su vida había presenciado un fenómeno como ese y necesitaba que le den una explicación tan pronto como sea posible.-
-¡Por favor cálmate Martín!-Dijo de manera enérgica la mujer. Se secó las lágrimas y habló con seriedad- Esta persona que esta ahora entre nosotros es el último enviado de Dios. Y ha venido a este mundo trayendo un mensaje muy importante.
-¿Un enviado de Dios?- Dijo Karen y girando la cabeza hacia Emilio agregó- Entonces… lo que me dijiste hace un rato era cierto.
-Te lo dije.-Respondió el joven.-
-¿Enviado de Dios?... ¿Qué es todo esto?-El señor Martín aun no salía de su asombro. No le era posible aceptar la idea de que realmente exista una entidad superior llamada Dios.-Si realmente has sido enviado por Dios. ¿Por qué has venido a mi casa? ¡Yo deje de creer hace años!
-Yo no he venido para que el que crea siga creyendo.-Salvador se giró y comenzó a caminar hacia el contrariado caballero, regalándole una amable sonrisa.- He venido para que el que no cree, crea.-Diciendo eso le puso una mano sobre el hombro.-
-Dios mío…-El hombre cayó sobre sus rodillas y casi se le caen los anteojos.-
-¿Podemos ir a un lugar donde todos estemos mas cómodos? Me imagino que tendrán muchas preguntas que hacerme.

Todos bajaron a la sala de la casa, esta era un poco más grande que la de Emilio. Allí Salvador les explicó su misión de la misma manera que lo hizo la noche anterior. Todos estaban muy atentos a cada palabra que este decía y quedaron muy impresionados, al terminar de escucharlo todo. Finalmente el señor Martín fue quien se atrevió ha hablar y le preguntó al enviado de Dios:

-¿Cuánto tiempo nos queda?
-La humanidad como la conocen no verá el año 2013.
-¿QUÉ?- Dijeron al mismo tiempo sus oyentes.

Emilio, para nada, se esperaba esto. El había pensado que tendrían más tiempo, que viajarían por algunos años alrededor del mundo predicando el mensaje hasta que llegue el momento definitivo. Pero no, su tiempo era mucho mas corto del que había imaginado, tenían menos de un año para llevar el mensaje a cuantas personas puedan. Rápidamente la señora gloria intervino:

-¡Salvador! ¡Debes de ir al vaticano cuanto antes! El papa debe saber esto inmediatamente.
-No creo que me sirva de mucho ir ahora. Si lo hago me tomarán como un charlatán tal y como me pasó acá. Además la iglesia católica con el tiempo se ha vuelto orgullosa. El solo hecho de insinuar que sobre la tierra existe alguien con más autoridad divina que ellos provocará sobre sus autoridades una aversión natural, es seguro que tendré que llegar ante su presencia en algún momento pero antes de hacerlo debo de preparar un poco el terreno. De modo que estén dispuestos a aceptarme.
-¡Nosotros te podemos ayudar!-Dijo rápidamente el señor Martín, que se había sentido muy aludido con las palabras anteriores-organizaremos eventos que reúnan a grandes multitudes e invitaremos personalidades destacadas y gente de los medios. Tengo contactos se que podría aportar algo.
-Me parece bien, agradezco su gentil ayuda Señor Martín.-respondió amablemente Salvador. Luego observando a la señora Gloria le preguntó.-Dígame, ¿Le dieron algún mensaje para mí?
-No… realmente ellos no me dijeron mucho. Prácticamente nada.
-¿Ellos? Mama… ¿como es ese juzgado divino al que fuiste?- Intervino Beatriz.
-Pues veras a los pocos segundos de desfallecer por dolor del infarto me encontré en un pasadizo largo, cubierto de una especie de vapor en la parte baja, hasta cerca de mis rodillas. Había columnas de mármol a los lados y en frente una gran puerta de oro. Avancé por ese camino y atravesé la puerta. En el interior se encontraba un hombre sentado en una mesa muy alta y a su izquierda pude ver algunas personas de distintas razas, todos en esa sala tenían libros que leían con gran interés.
>>Me acerqué al hombre de la mesa alta y antes que yo dijera nada el me dijo mi nombre completo, edad, creencias e incluso algunas acciones que yo ya había olvidado como la de irme sin pagar de una tienda cuando era una niña. Luego de ello cerró el libro que el tenía y me dijo “Gloría tu vida ha terminado, pero hemos decidido expandir tu periodo en la tierra un tiempo más, debido a que nuestro enviado va a solicitarlo así. Por favor espera en aquel cuarto” y me señaló una pequeña puerta a su derecha.
>>Antes de irme le pregunté que era lo que estaba pasando y me respondió. “El tiempo de los humanos esta por llegar a su fin y por tal hemos enviado a un emisario para que prepare a las personas de modo que sus almas sean salvadas y entren a la gloría de Dios en el día del juicio final. Tu no tienes mucho de que preocuparte ya que por la vida que has tenido no tienes nada que temer cuando regreses acá, al juzgado divino.” Habiéndome dicho esto entendí la situación. Me dirigí a donde me indicaron y espere durante varias horas, incluso pensé que se habían olvidado de mi, hasta que de buenas a primeras desperté aquí.
-¿Horas? Mujer solo estuviste muerta cinco minutos.-agregó el señor Martín.
-El tiempo en el juzgado divino transcurre mucho más lento que en el mundo humano. De otra forma sería muy difícil juzgar a todas las personas que mueren dada la alta taza de mortalidad de la tierra.-Explicó Salvador.
-Comprendo.-Confirmó el padre de la familia.

Emilio y Salvador pasaron el resto del día en la casa de Karen, con su familia, planificando cual sería el siguiente paso a seguir. El señor Martín colaboraba dando nombres y lugares para grandes exposiciones en las cuales Salvador podría dar a conocer su mensaje. Emilio estaba más preocupado por saber cuando y donde se podría volver a realizar un milagro de modo que mas gente se convierta y tome en serio la situación en la que estaban. Era conciente que solo con palabras no iban a llegar lejos. La señora Gloria les traía comida y algunas bebidas, mientras que escuchaba las propuestas y planes con mucha atención. Karen y Beatriz estaba cada una en su respectivo cuarto no sentían que eran muy útiles así que prefería no intervenir.

-Pues bien, me parece que empezar de esta forma nos traerá los mejores resultados.- Dijo el señor Martín sacándose los anteojos y frotándose los ojos.
-Si, estoy de acuerdo.-Confirmó Emilio.
-Me parece bien todo lo que hemos dicho y planeado durante el día.-Comentó Salvador.- Deberíamos comenzar a…
-¡MAMA! ¡PAPA! ¡EMILIO! ¡SALVADOR!-Era la voz de Karen que estaba gritando desde su habitación en el segundo piso.- ¡SUBAN RÁPIDO!

Al oír esto los cuatro subieron las escaleras tan pronto como pudieron, temían que algo malo le hubiera pasado. Entraron rápidamente al cuarto de la chica y la encontraron sentada sobre su cama viendo la televisión.

-¡miren!- Dijo y señaló la pantalla.
-Nos encontramos en las afueras del principal hospital de Wisconsin- Decía una reportera de un programa informativo.- Aquí una mujer que dice ser enviada de Dios ha curado a absolutamente todos los enfermos del lugar.- Detrás de ella se veía una multitud de gente que trataba de alcanzar a tocar a alguien o saludarla.- Esta chica que según ella misma dice llegó al mundo el día de ayer, doce de marzo, no solo ha curado a casi 700 personas, sino que también ha hecho un milagro de hacer surgir dinero de algunos árboles. Frente a decenas de testigos.- La mujer trataba de abrirse paso entre la multitud, entre ellos se veía gente con ropa de interno de hospital incluso Emilio vio a uno que aun tenia la sonda en el brazo.- Vamos a tratar de hacerle… un acercamiento a su rostro para que lo puedan ver.

Finalmente se pudo ver a la persona que todos querían tocar o saludar. Emilio se quedó impresionado en toda su vida no había visto una mujer tan hermosa. Vestía un gran abrigo negro, tenía el cabello oscuro y lacio hasta un poco por debajo de los hombros, sus labios eran delgados y su rostro era perfecto. Apareció un nombre en la parte inferior de la pantalla, que decía “Carla Munaylla” y un poco más abajo en letra mas pequeña “Dice ser enviada de Dios”.

Al ver esto Salvador se fue contra la pared, todos voltearon a mirarlo y vieron que su rostro estaba pálido y mostraba asombro incluso parecía haber una pizca de temor, lo cual se confirmó cuando lo escucharon decir:

-No… No puede ser… ¡Se ha atrevido a enviarla!- Repentinamente observó hacia arriba como si alguien lo estuviera llamando desde el techo.

Una gran luz salió de él e inundó toda la habitación a tal punto que todos tuvieron que cerrar los ojos, una vez que el resplandor disminuyó pudieron abrirlos. Solo para darse con la sorpresa de que Salvador había desaparecido.

miércoles 27 de mayo de 2009

Capítulo 3: El primer milagro

Eran las 9 de la mañana, hora normal a la que Emilio se levantaba cuando no tenía nada que hacer, como ahora que estaba en periodo de vacaciones universitarias. Salió de su cama y bajo al comedor, allí encontró a Salvador sentado en la mesa, había preparado el mismo el desayuno para ambos, este al verlo lo saludó amablemente con una sonrisa y dijo:

-Buenos días, Emilio. Espero que hayas dormido bien, por favor recupera tus energías, que ya que se que hoy tienes tiempo libre podemos preparar la forma en que difundiré el mensaje de Dios.
-Ha si, de acuerdo.-Se sentó frente a Salvador y tomo una pieza de pan, se estaba comenzando a sentir incomodo con el hecho que Salvador supiera tanto sobre el.- Ayer me dijiste que tenias las mismas facultades que Jesús ¿no es así?
- Así es.
-Entonces, estuve pensando que quizás una forma para comenzar a difundir tu mensaje es que tú mismo te des a conocer como lo que eres: Un enviado de Dios, y para tal fin deberíamos ir a lugares donde haya gente sufriendo por enfermedades y curarlos como lo hizo Jesús en su momento. Si la gente presencia curaciones milagrosas sabrán quien eres y te tomaran en serio. Incluso los ateos tendrían que aceptarte al no poder dar una explicación científica de lo que ven.
-Me parece una buena idea pero debemos de ir con prudencia. Las intervenciones divinas en la vida humana generan dependencia y eso no es lo que queremos. Además aunque vayamos a un hospital no podemos curar a una gran multitud toda al mismo tiempo, eso sería interferir demasiado con el plan de Dios. Asimismo ¿has oído sobre los curanderos evangelistas que dicen curar en el nombre Dios verdad? Algunos viajan en Jet Privado y se hospedan en los mejores hoteles. ¿Qué te dice eso?
-¿Qué son falsos?
-En algunos casos si en otros no, veras los ateos tienen mucha razón en decir que la religión puede enriquecer materialmente a las personas y la principal base de ese argumento es la acomodada vida que tienen muchas autoridades eclesiástica o personas religiosas, estas personas han olvidado el mensaje de humildad que los profetas antiguos trajeron al mundo. Si vamos a ponernos a curar enfermos debemos de asegurarnos que no se nos ponga al mismo nivel que estas personas.
-¿Cómo haremos eso?
-Invitando a las personas que ayudemos a dar las gracias a Dios que esta en el cielo, ya que es el quien concede el milagro, nosotros solo somos simples intermediarios. No debemos de aceptar grandes regalos de esas personas, nuestra única recompensa será su sonrisa y la satisfacción de saber que hemos logrado salvar el alma de una persona más al sacarla de las tinieblas y traerla a la luz.
-Comprendo. Entonces después de desayunar veremos cual debe ser el mejor lugar para comenzar.
-Estoy de acuerdo.-Concluyó Salvador-

Ambos terminaron de desayunar, Emilio se había dado cuenta de que debía de actuar con cautela. En esta época hay muchas mas religiones que las de los tiempos bíblicos y cada una tomara su propia postura ante las acciones que ellos realicen. Algunos los aceptarán otros quizás los tachen de seres malignos. Un paso en falso podría costar la perdición de cientos quizás miles de almas. Por tal comentó de manera prudente:

-Creo que deberíamos ver las noticias de los últimos días en los periódicos. Suele suceder que hay un caso al que le ponen más atención que a los demás, podríamos comenzar por ahí ¿te parece?
-Si, el morbo humano es una característica constante en su naturaleza. Podemos hacer esto, tu anda a bañarte y aséate (yo ya lo hice por que me levante mas temprano que tu) y mientras yo limpio todo esto y organizo los periódicos de los últimos días.
-De acuerdo.

Emilio se tomo un baño de agua tibia como le gustaba. Mientras pensaba ¿Qué pensarían sus amigos cuando sepan que el anda cerca de un enviado de Dios? ¿Creerán que fue fanático toda su vida? ¿Y como lo verá su madre que es muy religiosa? ¿Se enorgullecerá o lo tildara de servidor del diablo? Realmente esperaba que no fuera lo último. Salió del baño bien cambiado, vistiendo una camisa de manga corta y pantalones que le llegaban hasta la rodilla; se dirigió a la sala donde Salvador lo esperaba con varios periódicos sobre la mesa. Al verlo este le dijo:

-No hay mucho de donde elegir salvo quizás una niña enferma de cáncer, pero está algo lejos de aquí. Por lo demás la mayoría de noticias son de política, robos y accidentes de tránsito.

Cuando estaba por responderle, sonó el timbre de la casa, y Emilio se dirigió a abrir la puerta. Afuera estaba una chica joven de unos 19 años, de pelo castaño largo, figura delgada, la cual no esperó que la invitaran a entrar y pasó rápidamente al interior de la casa diciendo:

-Hola Emilio, se que no tienes nada que hacer hoy así que vine para saber si me puedes acompañar a…-Se quedo mirando a Salvador- ¡Ho! disculpa no sabía que tenías visita.
-Hola Karen, no es una visita como todas ¿sabes? – Cerró la puerta y se acercó a Salvador- ¡Te presento a Salvador, el es un hombre de Dios!
-Ha ya veo… ¿es un cura o un predicador?
-No, no me estas entendiendo. A el lo envió Dios directamente desde el cielo con un mensaje para todos los hombres. Se apareció ayer en al noche en el jardín de mi casa.
-Esto…-Karen arqueó las cejas- ¿Te caíste y te golpeaste la cabeza hoy en la mañana? ¿O simplemente haz comenzado a fumar hierba? Por que si es lo último mira que de un solo golpe yo te quito lo…
-¡Que no! Espera un momento.

Emilio se retiró de la sala hacia la cocina, dejando a Salvador aun escudriñando los periódicos y a Karen un poco incómoda, sin saber que decir o que se traían entre manos esos dos. Al poco tiempo regresó con un vaso lleno de agua y se acerco a Salvador y le dijo:

-Salvador, por favor convierte esta agua en vino y así le mostraremos a Karen que realmente has venido en nombre de Dios.
-Lo que me pides es que satisfaga un deseo personal tuyo basado en el querer impresionar a esta chica.-Respondió el enviado, sin apartar la vista de los periódicos que revisaba- no es para eso para lo que yo estoy acá.
-¡Vamos! Por favor. ¿No se supone que debemos comenzar a mostrar a la gente quien eres en verdad? ¿Por qué no comenzar con ella?
-Escuchen chicos, esto no tiene ninguna gracia.-intervino la joven- Mira Emilio, yo solo vine aquí para saber si me podías acompañar a hacer unas compras pero veo que estas demasiado ocupado con tu “hombre de Dios” o lo que sea, nos vemos mas tarde.
-¡Hey espera!

Karen comenzó a dirigirse hacia la puerta de la casa cuando sonó su teléfono móvil, lo que hizo que esta se detuviera, lo sacó de su bolsillo y contestó.

-Es mi papá… ¿Hola?-Mientras ella oía lo que su padre decía Emilio la observaba y se bebía el agua del vaso, salvador por su lado seguía revisando periódicos en busca de algo que les sirva, repentinamente la chica palideció y dio un grito- ¿QUE COSA? ¡Voy para allá enseguida! – Guardó su teléfono y comenzó a correr hacia la puerta- Emilio debo irme, mi mamá acaba de sufrir un infarto.
-¡NO PUEDE SER! Espera te acompaño, Salvador ya regreso.

Ambos jóvenes salieron corriendo de la casa y fueron por la calle tan rápido como podían. Emilio conocía a Karen desde muy temprana edad, había jugado en su casa en infinidad de oportunidades y la madre de esta, la señora Gloria, le tenía mucho cariño. Cuando los padres de Emilio se separaron hace 8 años y este tuvo que quedarse con su papá su amiga fue un gran apoyo emocional para el, de la misma manera que lo fue cuando falleció su progenitor hace 2 años y Emilio se quedó con la casa donde vive ahora, solo. La casa de Karen no quedaba muy lejos, solo eran 3 cuadras de distancia pero a ambos les pareció mucho mas dado la preocupación y desesperación del la situación actual. Al llegar, la chica rápidamente sacó las llaves de la casa y ambos ingresaron, presurosos por saber el estado de la madre de Karen.

Escucharon murmullos en la parte superior de la casa, por tal motivo subieron a tropel al segundo piso y fueron directamente al primer cuarto que vieron y de donde provenían esos sonidos. En su interior habían tres personas: Una mujer adulta de cabello largo y castaño, echada sobre una cama con los ojos cerrados, una joven que no parecía muy mayor a Karen tenia el pelo corto hasta la barbilla y no dejaba de llorar sobre el hombro de un hombre de aproximadamente 50 años, era alto, con bigote, que daba signos de estar comenzando a quedarse sin pelo y tenia un par de anteojos redondo y pequeños. Al verlos entrar el hombre giró y les dijo:

-Lo siento han llegado tarde, ya ha fallecido.
-¡NOOOO!-Gritó Karen, se acercó corriendo a la cama y se arrodillo ante ella-¡No puedes irte mamá! ¡No puedes!
-Lo siento hija, cuando te llame tu hermana Beatriz ya le había tomado el pulso y dictamino que la muerte fue instantánea. Al menos sabemos que no ha sufrido.

Karen seguía llorando desconsoladamente sobre el cuerpo de su difunta madre, Emilio no estaba seguro de que hacer el también estaba sufriendo ya que le tenía mucho cariño a toda esa familia. Se acerco al padre y hermana de su amiga para darles el pésame respectivo y luego se dirigió hacia donde estaba ella y toco su hombro. Enseguida se escucharon pasos fuera de la habitación, todos giraron hacia la puerta y vieron entrar a Salvador.

-¿Nos… nos ha seguido hasta acá?- Dijo Karen con lagrimas en los ojos.
-¿Y usted quien es? ¿Cómo se atreve a entrar de esta manera en mi casa? ¡Váyase de aquí o llamo a la policía!- Grito enojado el Señor Martín, padre de la familia-.
-Yo he venido por que sentí que en este lugar me necesitaban. –Respondió calmadamente Salvador-.
-¿Qué está diciendo? Tanto yo como mi hija mayor hemos estudiado medicina, sabemos reconocer cuando una persona ha fallecido ¿como se atreve a insinuar que usted puede ayudarnos?
-Ustedes conocen mucho de la muerte,- Dijo mientras caminaba através del cuarto.-pero yo he venido para hablarles de la vida… Gloria Martínez, 53 años, católica devota, esposa fiel, madre bondadosa, durante 25 años ha ayudado a asociaciones benéficas, es miembro activa de la orden de adoración a la virgen de Guadalupe de su localidad desde hace 13 años y en muchas ocasiones ha criticado a su esposo por abandonar la fe y rendirle culto a la ciencia médica antes que a Dios.
-¿Qué? ¿Cómo sabe todo eso usted? ¿NOS HA ESTADO ESPIANDO?-Manifestó de manera violenta el sorprendido hombre.
-No hay acción buena o mala que pase desapercibida a los ojos de Dios.-Se detuvo pegado a la cama de la Señora Gloria. Tomó aire, cerró los ojos, levantó ambos brazos y la cabeza- ¡Ho padre bueno y generoso! Permite a tu sierva fiel regresar al lado de los que la aman de modo que ellos sientan sus corazones tocados por tu infinito amor.
-¡ESTO HA SIDO DEMASIADO!- gritó el señor Martín encolerizado y se dirigió hacia Salvador tomándolo del hombro.- Escúcheme bien predicador de porquería, lárguese de aquí en este mismo instante y no se vuelva a acercar a mi….

El señor Martín no pudo terminar la oración sus ojos estaban clavados en su esposa, la cual se acababa de levantar y estaba sentada sobre su cama. Karen estaba boquiabierta aún con la cara llena de lágrimas pero no atinaba a decir nada pues la impresión la había dejado muda. Beatriz se había tapado la boca con las manos y tenía los ojos abiertos como platos y había comenzado a temblar de la impresión a tal punto que Emilio se puso detrás de ella por que pensó que se iba a desmayar. La señora Gloría con lágrimas en los ojos, miró a Salvador y le dijo:

-¿Así que tu eres quien Dios ha enviado para salvarnos?